Apps para clientes
Turnos, compras, fidelización, gift cards y notificaciones.
Desarrollo y sistemas
Marketing y publicidad
Desarrollamos aplicaciones para Android e iPhone para empresas de Bahía Blanca: apps para clientes —turnos, compras, fidelización— y apps internas para equipos de trabajo, conectadas en tiempo real con los sistemas de la empresa. Trabajamos por etapas, con una primera versión útil que crece según el uso real; el alcance y los plazos se definen después del relevamiento.
Contanos qué problema querés resolver con la app y quién la va a usar.
Una app tiene sentido cuando los clientes o el equipo repiten una tarea con frecuencia: reservar un turno, hacer un pedido, consultar un saldo, registrar un servicio o recibir avisos. En esos casos, tenerla en el celular ahorra tiempo y fideliza.
En Bahía Blanca ya desarrollamos apps para clientes y empleados conectadas a un sistema de gestión completo, con turnos, compras y gift cards sincronizados en tiempo real.
Selección general de BigMedia, no exclusiva de Bahía Blanca.
Marcas líderes, pymes e industrias de todo el país trabajan con BIGMEDIA.
Webs, e-commerce, sistemas y automatizaciones que ya están funcionando.
El servicio puede incluir:
Relevamiento de usuarios, funciones y procesos.
Diseño de la experiencia y de las pantallas.
Desarrollo para Android e iPhone con una misma base de código.
Backend y APIs seguras conectadas con tus sistemas.
Notificaciones, pagos, turnos, catálogo o registro de servicios según el caso.
Publicación en Google Play y App Store.
Soporte, mantenimiento y nuevas versiones.
Si todavía no tenés un sistema de gestión, podemos desarrollar la app junto con el sistema que la alimenta.
Entendemos quién va a usar la app y qué tarea tiene que resolver.
Definimos pantallas, recorridos y funciones de la primera versión.
Construimos la app y su conexión con tus sistemas.
Probamos con usuarios reales y publicamos en las tiendas.
Medimos el uso y sumamos funciones por etapas.
Turnos, compras, fidelización, gift cards y notificaciones.
Agenda, registro de servicios, ventas y comunicación interna.
Catálogo, carrito y seguimiento de pedidos conectados a tu stock.
Consultas de saldo, cuentas corrientes y reportes para clientes B2B.
Una app se justifica cuando hay gente trabajando fuera de un escritorio: el vendedor que toma pedidos en ruta, el técnico que carga un parte en el lugar, el encargado que necesita ver el stock desde el depósito. Si todo el trabajo pasa frente a una computadora, casi siempre alcanza con la web.
El cambio concreto no es tener un ícono en el teléfono: es que el dato se cargue una sola vez, en el momento en que ocurre, y no de memoria al volver a la oficina.
AntesEl vendedor anota pedidos en papel y los carga al volver, con lo que se olvidó por el camino.
AhoraLos carga en el momento, con el catálogo y el precio vigente a la vista.
AntesSin señal no se puede trabajar y hay que esperar a volver.
AhoraLa app guarda local y sincroniza cuando recupera conexión.
AntesEl encargado llama para preguntar si hay stock de algo.
AhoraLo consulta desde el teléfono, con el número real.
AntesUn trabajo terminado se informa por mensaje y alguien lo transcribe.
AhoraQueda registrado con su hora, su detalle y su foto si hace falta.
Por eso el proyecto no empieza eligiendo tecnología: empieza mirando dónde se pierde o se duplica el dato hoy. Esa respuesta define si hace falta una app, una web o simplemente arreglar una planilla.
Es la pregunta que más nos hacen y la que más plata ahorra contestar bien. No hay una respuesta general, pero sí cuatro criterios que casi siempre deciden.
Es la razón más fuerte de todas. Si el trabajo pasa donde no hay señal, una web no sirve y no hay vuelta que darle.
Lectura de códigos, cámara integrada al proceso, ubicación, notificaciones que tienen que llegar aunque la app esté cerrada.
Si alguien entra una vez por mes, no va a instalar nada. Pedirle que baje una app es poner una barrera antes del primer uso.
Con personal rotativo o con clientes externos, mantener instalaciones actualizadas en decenas de teléfonos cuesta más que el desarrollo.
Cuando la respuesta queda en el medio, lo que suele convenir es empezar por la web y dejar la app para la parte de la operación que realmente la necesita. Es más barato y se aprende con uso real antes de comprometer el desarrollo grande.
Una app conviene cuando el uso es frecuente y se aprovechan funciones del celular como notificaciones o acceso rápido. Si el uso es ocasional, muchas veces una web bien hecha resuelve lo mismo con menos costo.
Si lo que necesitás es vender online, puede alcanzar con un ecommerce en Bahía Blanca. Y si todavía no tenés presencia digital, empezá por diseño y desarrollo web en Bahía Blanca.
Sí. Desarrollamos con una misma base de código para ambas plataformas y publicamos en Google Play y App Store.
En la mayoría de los casos sí, mediante APIs seguras. Si no tenés un sistema, podemos desarrollarlo junto con la app.
Depende de las funciones. Trabajamos por etapas: una primera versión útil puede estar lista en pocas semanas o meses, según el alcance.
Nos encargamos de la publicación en Google Play y App Store, con las cuentas de desarrollador de tu empresa.
Sí. Mantenemos la app actualizada con las nuevas versiones de Android e iOS y sumamos funciones según el uso real.
Contanos qué querés resolver, quién va a usar la app y con qué sistemas debería conectarse. Te proponemos una primera versión y un plan por etapas.
Solicitar una propuesta de app Definimos alcance y plazos después del relevamiento, sin estimaciones a ciegas.